
El 28 de agosto se publicó en el Boletín Oficial el Decreto Nº 1242/2013, en el cual se plasman parte de los anuncios realizados por la Presidenta el día martes desde la Casa de Gobierno.
Lo que se busca es beneficiar a jubilados y empleados en relación de dependencia que se encuentren dentro de ciertos parámetros de ingresos. Quedarán eximidos del pago del impuesto a las ganancias quienes tengan salarios brutos de hasta $ 15.000 mensuales, sin hacer distinción entre solteros y casados. Para aquellos que tengan un sueldo bruto mensual entre $ 15.001 y $ 25.000, devengado entre los meses de enero y agosto, se incrementan las deducciones personales (mínimo no imponible, cónyuge, cargas de familia y deducción especial) en un 20%. Este incremento se eleva al 30% para quienes trabajen en la región patagónica.
Quienes quedan fuera del beneficio son los sujetos con una remuneración bruta mensual superior a $ 25.000, como así también los trabajadores autónomos.
Esta medida representa para el Gobierno un costo fiscal de aproximadamente $ 4.500 millones que se van a compensar en parte con dos nuevos impuestos, a saber:
Asimismo, según versiones periodísticas, el Gobierno se encuentra analizando actualizar las tablas de ingresos de autónomos y de los monotributistas.
Fuente es Casa de Gobierno